Te escondes bajo las cuatro paredes de tu pequeña habitación, piensas y lloras en silencio para que nadie se de cuenta, esperando que alguien abra la puerta y te intente ayudar. Esperando que alguien cuando vea que estás así, te de un abrazo y te diga: "Sé lo que te pasa y quiero ayudarte".
- Estoy harta de esconderme del mundo, de tener miedo a todo lo que pase a mi al rededor e intentando pasar desapercibida.
Escuchar, observar, callar y agachar la cabeza es la rutina de mi día a día, no sé si será por desgracia o por buena suerte, pero esto que estoy pasando ahora mismo no se lo deseo ni ami peor enemigo. -
SF'
SempreFortes!
ResponElimina